Una reflexión sobre la jornada electoral
Las elecciones de 2020 están a la vuelta de la esquina y garantizar que se escuche su voz y se cuente su voto es fundamental para el proceso democrático. Votar es tanto un derecho como una responsabilidad, y usted animo encarecidamente usted lo ejerza plenamente.
Como inmigrante procedente del bloque comunista y ciudadano estadounidense naturalizado, el voto tiene para mà un significado especial que no me tomo a la ligera. Cuando mis padres me trajeron a Estados Unidos en 1968, abandonamos Checoslovaquia durante un breve interludio en el régimen totalitario comunista. Ese periodo se conoce como la Primavera de Praga. Alexander Dubcek era el presidente del paÃs en aquel momento y creÃa profundamente en el gobierno democrático. Intentó crear lo que él denominaba «comunismo con rostro humano», que incluÃa lÃderes polÃticos elegidos libremente. El 20 de agosto de 1968, la Unión Soviética respondió al esfuerzo de Dubcek invadiendo el paÃs con 600 000 soldados del Pacto de Varsovia. Recuerdo a mis padres llorando mientras veÃamos los tanques atravesar Praga en las noticias de la noche. DubÄek fue destituido y, durante los siguientes 20 años, el liderazgo polÃtico en Checoslovaquia quedó en manos de los soviéticos. El colapso del bloque comunista puso fin a ese perÃodo en 1989.
Checoslovaquia se constituyó como paÃs en 1918 y su creación quedó consagrada en el Tratado de Versalles. Desde entonces y hasta la invasión nazi de 1939, Checoslovaquia fue un paÃs democrático. En 1945, cuando la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin, las tropas rusas y estadounidenses estaban expulsando a las fuerzas de ocupación nazis de Europa. Las tropas estadounidenses llegaron a Checoslovaquia antes que las rusas, pero finalmente cedieron el paÃs al control ruso.
Mi padre tenÃa entre dieciocho y veintitantos años durante la Segunda Guerra Mundial. Se vio obligado a trabajar en un campo de trabajo nazi durante la ocupación nazi de Checoslovaquia y, posteriormente, su actividad profesional se vio muy limitada durante el régimen comunista. Ahora tiene 98 años y está delicado de salud, pero su mente sigue tan lúcida como siempre. Se preocupa mucho por la polÃtica y ha seguido de cerca la polÃtica de inmigración, los casos de deportación y el racismo.
A menos que su ascendencia sea nativa americana o india americana, usted es un inmigrante o descendiente de inmigrantes. Mis padres me trajeron a este paÃs en busca de una vida mejor y más libre. Si usted, sus padres o sus antepasados llegaron a este paÃs de forma voluntaria y no como esclavos, supongo que lo mismo se aplica a usted. John Locke, en cuyos escritos se basa en gran medida la Declaración de Independencia, escribió que es cuando votamos cuando somos más directamente libres. El voto es la expresión de la libertad en su forma más directa y natural.
Espero que usted el derecho al voto tanto como yo. La mayorÃa de las personas de este planeta no disfrutan del mismo privilegio. Ha llegado el momento de ejercer nuestro derecho a la libertad, por el que tanto hemos luchado, de la forma más directa posible. Es hora de votar.
Mientras usted para acudir a las urnas o, tal vez, reflexiona sobre el voto que usted emitido, merece la pena detenerse en el poema de Langston Hughes