La educaci贸n superior en un punto de inflexi贸n

Se est谩 generando un debate a nivel nacional en torno al valor de un t铆tulo universitario y al endeudamiento de los estudiantes. Los responsables de las universidades se enfrentan a las presiones financieras derivadas de los cambios demogr谩ficos y la disminuci贸n de las matriculaciones. La confianza de la ciudadan铆a en la educaci贸n superior ha descendido hasta niveles preocupantes (una encuesta realizada en octubre de 2018 por la Organizaci贸n Gallup revel贸 que el porcentaje de adultos que 芦conf铆an en la educaci贸n superior禄 se sit煤a en apenas el 48 %, lo que supone una ca铆da del 11 % desde 2015).

Mientras se debaten estas cuestiones en los campus, en los parlamentos estatales y en los hogares de todo el pa铆s, parece que se ha perdido de vista c贸mo deber铆amos tratar a nuestros estudiantes, la funci贸n p煤blica de la educaci贸n superior y lo que todas las instituciones deben a sus alumnos.

Mientras las instituciones discuten sobre qu茅 nivel de regulaci贸n gubernamental es excesivo o insuficiente 鈥攜 los responsables pol铆ticos parecen encontrarse en un punto muerto a la hora de abordar nuestros problemas m谩s acuciantes鈥, corremos el riesgo de caer en una 芦carrera hacia el abismo禄 en lo que respecta a nuestros estudiantes y al trato que reciben en nuestras diversas instituciones. Los estudiantes no son meros 芦datos禄 o unidades de medida dentro de los 芦centros de ingresos禄 institucionales.

Considere lo siguiente: un informe de septiembre de 2017 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) revel贸 que uno de cada tres estudiantes se cambia de universidad y, al hacerlo, pierde una media del 43 % de sus cr茅ditos anteriores al matricularse en su nueva instituci贸n. Esta pr谩ctica habitual de exigir a los estudiantes que 芦empezar de cero禄 contradice nuestro compromiso declarado con la finalizaci贸n de los estudios y el 茅xito de los estudiantes, y plantea la pregunta: 驴qu茅 valor tiene un cr茅dito universitario obtenido en una instituci贸n de ense帽anza superior acreditada?

El hecho de obligar a los estudiantes a repetir asignaturas supone un obst谩culo oneroso y costoso para la obtenci贸n del t铆tulo. Abordar ese problema fue uno de los motivos principales que impulsaron la fundaci贸n del 91快播 College hace casi 50 a帽os por parte del Estado de Nueva York. Nuestra generosa pol铆tica de transferencia de cr茅ditos, junto con la evaluaci贸n de los conocimientos previos y las opciones de estudiar de forma aut贸noma y obtener el t铆tulo mediante ex谩menes, permite a nuestros estudiantes mantener bajos los costes de finalizaci贸n de los estudios y acortar el tiempo necesario para obtener el t铆tulo. Esto, sumado a nuestro enfoque en la interacci贸n personalizada con nuestros estudiantes, es la raz贸n por la que las tasas de finalizaci贸n de 91快播 se han situado hist贸ricamente entre las m谩s altas del sector.

Los retos a los que se enfrentan hoy en d铆a los estudiantes universitarios van m谩s all谩 de las cuestiones de acceso, asequibilidad y finalizaci贸n de los estudios. En la medida en que nuestro actual sistema de educaci贸n superior no reconoce el valor de lo que se aprende y se adquiere fuera de las paredes de una o cualquier instituci贸n acad茅mica, agravamos esos retos. Y esto suscita en la mente de nuestros estudiantes la pregunta de si nuestro objetivo principal es ayudarles a alcanzar la autorrealizaci贸n educativa o vender cr茅ditos y programas de titulaci贸n. Y esta pregunta puede estar en el origen de esa crisis de confianza.

La p茅rdida de confianza del p煤blico en la educaci贸n superior pone de manifiesto la necesidad de establecer un principio de fidelidad en este 谩mbito, independientemente de nuestra estructura organizativa. Esto implicar谩 que actuemos siempre en inter茅s de los estudiantes, incluso cuando ello no redunde en nuestro propio beneficio.