Los muertos sà que hablan
Kathryn Komdat, técnico forense de autopsias y director de funeraria, se asegura de que sean escuchados
Cuando mucha gente oye las palabras «tanatorio», «funeraria» o «morgue», es posible que piensen en pelÃculas de terror y series policÃacas, y que incluso se les erice el vello de los brazos. Para Kathryn Komdat, de Averill Park, Nueva York, es su vida cotidiana. Komdat es directora de funeraria con licencia del estado de Nueva York y técnica forense de autopsias en el Albany Medical Center, y su trabajo no se parece en nada al de las pelÃculas o las series de televisión.
Como explica la propia Komdat, creció rodeada de la muerte. Su padre es propietario de Perry-Komdat Funeral Chapel Inc. en Averill Park desde hace 40 años, y Komdat ha asistido a numerosos velatorios y funerales. Afirma que ese es el motivo por el que decidió cursar la carrera de ciencias funerarias en el Hudson Valley Community College. Mientras estudiaba, trabajó en el servicio de urgencias del Samaritan Hospital de Troy, Nueva York, entre 2011 y 2016, pero le resultaba difÃcil ver a personas en situaciones desesperadas. «Odiaba ver a la gente sufrir, como en un paro cardÃaco. Lo odiaba. Odiaba esa lucha intermedia», afirma. Esa toma de conciencia la llevó a dar el paso de trabajar en el Programa de Donación Anatómica del Albany Medical Center.
El Programa de Donación Anatómica del Albany Medical Center permite a las personas donar sus cuerpos a la ciencia médica tras su fallecimiento. La tarea de Komdat consistÃa en preparar los cadáveres para su disección. Una vez que comenzó a hacerlo, descubrió que le interesaba de verdad y decidió emprender una nueva carrera profesional. «En cuanto empecé a diseccionar cadáveres, pensé: “Vaya, quiero hacer esto en el ámbito forense, porque allà se tratan casos como asesinatos, suicidios y todo esoâ€Â», recuerda.
Para dar un giro a su carrera profesional, Komdat tuvo que volver a estudiar para obtener una licenciatura. Descubrió el 91¿ì²¥ College mientras buscaba universidades en lÃnea y se dio cuenta de que muchos de los créditos que habÃa obtenido en el Hudson Valley Community College le serÃan reconocidos en el 91¿ì²¥. En mayo de 2019 se licenció en Ciencias de la Justicia Penal y comenzó a trabajar como técnica forense de autopsias en el Albany Medical Center. «Sin mi tÃtulo de grado, probablemente no habrÃa conseguido este trabajo», afirma.
En el Programa de Donación Anatómica, los cadáveres procedÃan de adultos mayores de 18 años que habÃan donado voluntariamente sus cuerpos, pero Komdat pronto se dio cuenta de que, en la morgue del Centro Médico de Albany, llegaban cuerpos de personas —entre ellas niños pequeños— que no habÃan podido elegir cómo morir y que, en ocasiones, habÃan tenido un final trágico. Sorprendentemente, aunque el trabajo era nuevo para ella, la transición no resultó difÃcil. «He estado rodeada de la muerte toda mi vida: primero en la funeraria, luego en el programa de donación anatómica y ahora esto; he tenido pasos que me han guiado. Siento que no me han lanzado a esto sin más. A otras personas sà que las lanzan a esto», afirma.
A Komdat le gusta trabajar como técnica forense de autopsias porque, en algunas situaciones —como en los casos de asesinato—, examinar un cadáver es como resolver un misterio. Colabora a menudo con la policÃa y ve muchas fotografÃas de la escena del crimen. Eso es parte de lo que más le gusta a Komdat de su trabajo: le gusta conocer la historia de las personas con las que se encuentra. Como resultado, se siente empoderada al ser la última voz de la vÃctima fallecida.
Además de su trabajo en el Albany Medical Center, Komdat trabaja en la funeraria de su padre y, tanto en la funeraria como en el depósito de cadáveres, ha observado un aumento en el volumen de trabajo. Komdat cree que esto puede deberse no solo a las muertes por coronavirus, sino también a las sobredosis de drogas.
Komdat afirma que le gustarÃa que la gente supiera más sobre lo que implican sus trabajos. Considera que la imagen que se ofrece en la televisión y en el cine no es correcta y señala que los oficios de técnico forense de autopsias y director de funeraria están infravalorados. Komdat quiere que la gente sepa que se trata de trabajos importantes, aunque quizá poco deseables. Recomienda a quienes estén interesados en este campo que los prueben primero para saber con certeza si son adecuados para ellos. Komdat supo que eran los adecuados para ella tras haber crecido en este ámbito y contar con años de experiencia. Aunque exploró otras trayectorias profesionales, sabe con certeza que su destino era trabajar en este campo.